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CÓMO ES EL PROCESO DE COLOCACIÓN DE IMPLANTES DENTALES. PARTE I

Contar con todas las piezas dentales es indispensable para una salud integral, por ello cuando alguna se ha perdido, los expertos recomiendan recurrir a los servicios de un especialista que pueda colocar implantes dentales, los cuales se diseñan especialmente para sustituir las piezas dentales faltantes para devolverle la estabilidad a la dentadura y evitar que las funciones de nutrición que desempeñan, de comunicación y de estética se vean afectadas.



Hoy en día existen diferentes tipos de implantes que se diferencian entre sí por los materiales con que se fabrican y la manera en que se fijan a la mandíbula, pero en términos generales consisten en piezas que se sostienen del hueso a través de un tornillo pequeño. Para que conozcas más acerca de la manera en que funcionan estos implantes y sepas qué puedes esperar en el consultorio del dentista en caso de que requieras uno, en esta ocasión hablaremos de la manera en que se colocan.


En publicaciones anteriores en el blog de Grupo Salud Bucal hemos hablado de las características de los implantes dentales y de la manera en que se lleva a cabo el diagnóstico y diseño de la pieza a colocar, mencionando a grandes rasgos los requisitos para su colocación. Como recordarás, para fijar correctamente un implante es necesario llevar a cabo una operación, esta cirugía se realiza de manera ambulatoria y para ella se utiliza anestesia local o general, según las preferencias del paciente, esto empleando óxido nitroso, o bien un sedante oral o intravenoso. Con la anestesia, el paciente no siente ningún tipo de malestar durante el proceso y la tarea del dentista se vuelve mucho más sencilla al permitirle llevar a cabo la fijación con mayor calma y precisión. Es importante tener en cuenta que debido a que cada caso es diferente, las características del procedimiento varían de una persona a otra dependiendo de sus necesidades, así como de las preferencias del dentista. Por ello te recomendamos consultar directamente con el dentista que se hará cargo del proceso cómo se llevará a cabo y qué tipo de cuidados y recomendaciones personalizadas están indicadas para tu caso.


El procedimiento quirúrgico utilizado para la colocación de implantes se divide en cuatro fases, la primera es la de planeación personalizada en la que se decide el tipo de implante o implantes a utilizar y cómo se llevará a cabo el procedimiento. Las otras tres fases corresponden a la cirugía; el método más empleado en este tipo de cirugías es la escalonada, aunque también es posible hacer la operación en una etapa única, siempre y cuando se haya acordado entre el dentista y el paciente que esta es la opción más adecuada. Es en la primera fase del procedimiento quirúrgico, el correspondiente a la planeación, donde se realiza el estudio del caso del paciente para que el dentista pueda desarrollar un plan personalizado. Lo que se puede esperar en el consultorio es que el dentista explique cómo son los implantes y qué técnicas se emplean para que se fijen a tu mandíbula, lo más común es que se utilicen implantes con forma de tornillo que se enroscan al hueso. Estos implantes se fabrican con materiales biocompatibles para garantizar su correcta fijación y reducir las probabilidades de que el cuerpo los rechace; uno de los materiales más utilizados es el titanio, mismo que puede recubrirse con otros materiales que contribuyen a mejorar la adhesión de los implantes al hueso.


Para que resulte más sencillo comprender las siguientes fases del procedimiento conviene que hablemos de la forma en que están estructurados los implantes a manera muy general. Bien, en la estructura de un implante dental se identifica un cuerpo, un tornillo de cobertura, un pilar de cicatrización, una conexión protésica y un transfer. Según sus características estructurales, requieren diferente manera de colocación para fijarse en el hueso, y es precisamente según estas necesidades que se clasifican en distintos tipos de implantes. Por un lado tenemos los subperiósticos, que se asemejan a un puente o silla de montar y que para su colocación se posicionan entre las crestas óseas; estos implantes subperiósticos son recomendados a aquellos pacientes cuya mandíbula presenta mucha reabsorción ósea. Por otra parte están los implantes pterigoideos, que se introducen directamente en el maxilar y que gracias a su longitud permiten tratar atrofias moderadas. Mientras tanto, los implantes cigomáticos, que se caracterizan por ser muy largos, son recomendados para personas que tienen un alto grado de atrofia en el hueso. Otro tipo de implantes son los endoóseos, con forma cilíndrica o de láminas perforadas, los que se fijan en las cuencas de los maxilares, recomendados a quienes tienen cuentas mandibulares muy delgadas que impiden la inserción de implantes de forma cilíndrica.


Para determinar el tipo de implante que resulte más adecuado y diseñarlo, durante la primera fase del procedimiento el dentista toma radiografías, tomografías tridimensionales y modelos de la boca. Con esto le será posible decidir el número de implantes a emplear, su ubicación y su forma para obtener los mejores resultados. Una vez que se tenga todo el material listo comienza la segunda fase, que es la colocación del implante. Debido a que los implantes sustituyen la pieza faltante desde la raíz, es necesario que se inserten en el hueso por debajo de la encía y es precisamente por esta razón que se tiene que llevar a cabo la cirugía. Es bastante común que las personas tengan ciertas reservas respecto a someterse a una cirugía dental, principalmente por temor. Sin embargo, hoy en día existen técnicas novedosas que hacen posible que para el procedimiento sólo se tenga que hacer una pequeña incisión, lo que evita que se presente mucha inflamación y dolor y vuelve más rápido el proceso de cicatrización.


Después de que el implante se inserta en el hueso, es necesario esperar un periodo para que cicatrice. Posterior a la cicatrización comienza la tercera fase del procedimiento que consiste en retirar la encía superpuesta al implante. Para muchas personas podría parecer extraño el por qué no se retira la encía al mismo tiempo que se coloca el implante, pero esto tiene que ver con que, si se retirara la encía la cicatrización sería mucho más lenta y el implante quedaría expuesto. En este punto es importante mencionar que el tiempo de cicatrización es diferente para cada persona y el periodo puede tomar desde un par de semanas hasta tres meses, o incluso más. Esto es completamente normal y no debe ser causa de preocupación, ya que el dentista programará citas para verificar el progreso de la cicatrización y colocará coronas o puentes provisionales hasta que estar listos para pasar a la siguiente fase del proceso que explicaremos en la segunda parte de esta publicación.


En Grupo Salud Bucal nos especializamos en implantes dentales y contamos con un equipo de profesionales dispuestos a ofrecerte un servicio de la más alta calidad. Contáctanos para agendar una cita, para nosotros será un placer atenderte.
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